FIB 001

Y,
o
es
una
fresa
que tiene
sabor a mentira
y expulsa al morderla sus
malas ponzoñas en gotas de sucio almíbar,
o soy yo quien tiene los dientes manchados de restos de otra comida.

 No le busquen otras relaciones más oscuras al poema anterior que la mera adaptación a una estructura basada en la serie de Fibonacci, de tal modo que la progresión del número de letras de cada verso corresponde a los números de esta serie. Descubrimos la moda del Fib leyendo a la pequeña Claudine y no pudimos refrenar nuestro instinto de competición. En una sucesión de Fibonacci, cada número de la serie es suma de los dos anteriores: 1-1-2-3-5-8-13-21-34-55-… (para una información más completa, pinchen aquí). La mejor pieza resultante de entre todas las propuestas fue, por aclamación popular, la anterior, pero no haremos público el nombre del autor para evitar celos y porque, a nuestra manera, me temo que cada uno de nosotros ha terminado haciéndola un poco suya…

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