Bando 010 (mundo pasillo)

(PusilániMan)

No ocurre nada cuando no se toma nota de ello. No cae el árbol. Ni siquiera hay árbol. No hay mundo más allá de las fachadas que limitan las calles, la nada campa tras la esquina a la que no te asomas, el río desaparece tras el puente para nacer nuevo al otro lado. Mi mundo está hecho de pasillos. La tierra es redonda para evitar el inútil gasto material que supone descubrir el mar desde el eventual acantilado al que cada uno de nosotros pudiera asomarse.

La interacción entre personas permite la fluidez del sistema y el necesario oreamiento. Conociendo los senderos del otro, podemos ampliar nuestro campo vital gracias, principalmente, a las luces que se mantienen encendidas en mayor o menor cantidad dependiendo de la transitabilidad que tenga la travesía. Del mismo modo, dando a conocer los diferentes ramales de nuestro hormiguero particular, logramos afianzar su presencia, crear vínculos, limar esquinas.

Tengo pasillos abiertos muy lejos de aquí, apenas conectados por un hilo algunos de ellos: dormí en el transporte que me ubicó al pie de sus mismísimas puertas ; y siguen aguardándome sin perder una esperanza, que, en principio, es compartida. El deterioro neuronal conduce a la clausura de determinados rincones, la calle se va haciendo más corta, más estrecha, más oscura y, muchas veces, termina muriendo sin haber repetido el encuentro que supuso para ella la vida. Y teniendo yo conciencia de ello, puede volver la luz a escenarios lejanos.

Muchos pasillos corren demasiado cerca unos de otros, al borde de la colisión, pero el negro vacío entre ellos es, a menudo, irrecuperable. Desazona el hecho de pensar en esa aparente oscuridad como territorio vedado, pero lleno también de vida; viajar en diferentes frecuencias complica la posibilidad de llegar a descubrirlo y de conseguir implantar nuestra propia bandera al lado de otras ya clavadas con anterioridad, y de poder hacerlo todo lo cerca que las partes acuerden (la injerencia en espacio ajeno abusando del desconocimiento prójimo es causa de un destierro inmediato que impedirá contemplar el crecimiento del pasillo a lo largo, ancho, alto y profundo de su historia). Lo cierto es que debemos acostumbrarnos a vivir en nuestro propio deambulatorio, con la firme intención de ensancharlo tanto como podamos, pero sin caer en la tentación de conquistar espacios existentes con el propósito de hacerlos yermos de otra vida que no sea la nuestra.

Visiten mis pasillos, mis túneles finitos en dimensión pero infinitos por principios (recuerden que siguen creciendo). Hoy caminaré por calles desconocidas que me abran nuevas vías ante el predecible atasco de otras, colonizadas sin permiso por bestias creadas por el sueño de la razón, que me observan desafiantes cuando asomo a su pequeño gueto y me dicen que, de ser yo, ni lo intentarían.

No me busquen aquí… Sigan mi rastro a lo largo de mis pasillos espacio-emocionales, no será difícil encontrarme. Los cristales de escaparate rotos son otra posible pista.

[a] Index case – Why dreams bleed

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s